¿Sueñas con músculos de acero? La clave está en la recuperación

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Son muchas las personas que, en busca de maximizar sus resultados físicos, se entregan a largas y extenuantes sesiones de entrenamiento que llevan al límite a sus músculos. Si bien el entrenamiento es esencial para el crecimiento muscular, no se puede subestimar la importancia del período de recuperación que el cuerpo requiere.

Claudia Misle, líder técnico de Smart Fit: “Sin importar que acabemos exhaustos o no, luego de exigirle tanto a nuestros músculos, es crucial otorgarles el tiempo necesario para recuperarse. Este tiempo no solo sirve para relajarnos, sino que está directamente relacionado con nuestra capacidad de incrementar la masa muscular y mejorar nuestro desempeño en futuras sesiones de entrenamiento. Ignorar la recuperación puede llevar a una disminución en la fuerza y resistencia, además de aumentar el riesgo de lesiones”.

Para tener una recuperación muscular adecuada, la líder técnico de Smart Fit, recomendó:

1. Duerme las horas necesarias: El número de horas de sueño es crucial para la recuperación muscular efectiva. Aunque varía según la persona, en promedio se recomienda entre 7 y 9 horas por noche para adultos. Dormir menos no solo compromete el crecimiento muscular, sino que también puede tener efectos negativos en la salud general, como el aumento de peso.

2. Practica estiramientos: Antes del ejercicio, realizar estiramientos dinámicos ayudan a preparar los músculos y articulaciones para la actividad física, estos movimientos ayudarán a aumentar la circulación sanguínea y mejorarán la flexibilidad. Después de completar tu entrenamiento, es importante dedicar tiempo a estiramientos estáticos para ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la recuperación. Incorporar estos estiramientos en tu rutina diaria puede ayudar a mantener la salud muscular y prevenir lesiones. Además realizar estiramientos antes de acostarte puede ayudar a relajar los músculos y prepararlos para la recuperación durante la noche.

3. Disfruta de baños con agua fría y caliente: Los baños de contraste, alternando entre agua caliente y fría, pueden estimular la circulación sanguínea y reducir la inflamación muscular. Esta práctica además acelerará la recuperación después del ejercicio intenso y también ayudará a reducir el dolor muscular.

4. No dejes de lado la nutrición e hidratación: Después del ejercicio, tu cuerpo necesita nutrientes para recuperarse y reconstruir los tejidos musculares. Incorpora alimentos ricos en carbohidratos complejos y proteínas en tu dieta post entrenamiento. Además, asegúrate de mantener una hidratación adecuada para ayudar en la recuperación muscular y prevenir calambres.

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