La industria automotriz japonesa marcó un nuevo hito histórico gracias al éxito comercial de la Mazda CX-5. Esta camioneta alcanzó un volumen acumulado de 5 millones de unidades producidas al terminar el año 2025, un dato que ratifica su posición como la favorita del portafolio actual. Lo más impresionante es que logró este número en apenas 14 años, superando en velocidad a cualquier otro vehículo que haya salido de las líneas de montaje de la firma.

Entrar a este selecto grupo representa un logro mayor, ya que hasta el momento solo dos nombres legendarios de la empresa habían tocado esa cifra. Primero fue el recordado Mazda Familia, para nosotros 323; y luego su heredero, el Mazda 3, por lo que este SUV se gana su puesto como el tercer gigante en ventas de la compañía. Su presencia en más de 100 países le permitió sumar clientes de forma constante y acelerada, superando las expectativas iniciales.
En Colombia, donde CX-5 está entre los carros más vendidos, su historia arrancó a finales de 2012 cuando aterrizó la primera generación con toda la novedad de la tecnología Skyactiv. Luego, en 2017, recibimos la segunda etapa que mejoró notablemente el diseño y los acabados, manteniéndose vigente hasta hoy. Ahora, los seguidores de la marca esperan la tercera generación que debería llegar a las vitrinas nacionales hacia finales de este año para renovar la oferta.

Mazda CX-5: un ascenso veloz
Es interesante ver cómo Mazda CX-5 escaló posiciones tan rápido, teniendo en cuenta que su vida comercial inició apenas en 2011. Aquella versión original fue la responsable de estrenar el lenguaje de diseño Kodo, ese estilo fluido que luego adoptaron todos sus hermanos de marca. Cinco años después apareció el segundo ciclo y la tercera entrega se hizo esperar casi una década, debutando globalmente el año pasado para darle un nuevo aire a la competencia.
Norteamérica fue el motor principal de este fenómeno, quedándose con una gran tajada de la producción total de la camioneta. Estados Unidos, Canadá y México compraron en conjunto 1.9 millones de unidades, lo que representa cerca del 40% de todas las ventas mundiales desde su lanzamiento. Curiosamente, a pesar de ser su plaza más fuerte, el vehículo no se fabrica en suelo estadounidense, sino que llega importado para cubrir la alta demanda de esa región.












