Los autos clásicos nunca pasan de moda, y cuando se trata de un Volkswagen Sedan 1994, la creatividad de sus dueños logra transformarlo en una auténtica obra de arte sobre ruedas. Este ejemplar, perteneciente a Carlos Armando Ramón Sandoval.

El corazón de este vocho es un motor 1600 modificado a 2.0 litros, gracias a la instalación de algunos componentes, entre ellos, un carburador Baby Weber. Además, un sistema de suspensión de aire con controles individuales, lo que le permite ajustarse a diferentes alturas y estilos de manejo. Sin duda, una mezcla perfecta entre funcionalidad y estética.

Un VW Sedan 1994 con estilo exterior y modificaciones
Este Sedan no es un clásico cualquiera: está cargado de detalles que lo convierten en un coche de exhibición. Entre sus modificaciones destacan calaveras ahumadas, faros tipo Jeep, medallón Safari y ventanas abatibles. También cuenta con estribos billet de aluminio con fondo negro, banderas Wolfsburg y retrovisores billet, que refuerzan su personalidad única.

Interior personalizado
El interior recibe la misma atención al detalle. Incluye asientos tipo Recaro, volante VW tipo Polo, palanca de velocidades Scat y tapetes con acabados en aluminio. Además, se instalaron manijas personalizadas y una alarma Shake, logrando un balance entre seguridad, confort y estilo.

Equipo de sonido de alto nivel
El sistema de audio es otro de los puntos fuertes. Este Sedan monta doble amplificador y procesador de sonido, un epicentro Audio Control, dos woofers de 8” Suono, cuatro medios y dos tweeters Pioneer, además de un estéreo Sony con pantalla. Un verdadero concierto rodante.

Un auto que roba miradas
Con rines progresivos de 17” y neumáticos 205/40R17, este vocho no solo presume un look agresivo, también garantiza presencia en cada evento automotriz. La suma de detalles mecánicos, estéticos y de sonido hacen que este Volkswagen Sedan 1994 sea mucho más que un clásico: es un ícono de la personalización.












