Kenworth W900A, el «caradura»

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En febrero de 1977, una película arrasó en las salas de cine de Estados Unidos. El guión no bebía de la Nouvelle vague. Más bien todo lo contrario: era el típico taquillazo palomitero de Hollywood cocinado a base de caras conocidas y mucha acción. Muchísima.

La cinta de la que todo el mundo hablaba en aquel invierno de 1977 se llamaba “Smokey and the Bandit” traducida como “Los caraduras”) y, básicamente, se trataba de una sucesión de saltos, choques y persecuciones disparatadas entre varios coches, motos y un camión Kenworth.

Todo ello protagonizado por Burt Reynolds, aquel muchacho con moreno de Gandía que paseaba bigotazo, músculo y pecho descubierto a partes iguales.

Para los enfermos del camión se convirtió en poco menos que un símbolo trucker debido a que, además del bigote de Reynolds, la imagen icónica del film era un Kenworth con tráiler cuya misión era circular sin parar de Texas a Atlanta en menos de 28 horas y con un cargamento de cervezas de contrabando.

Ese mismo 1977 nació en New Jersey el propietario del camión protagonista de esta sección. Se llama Chris Kikelhan y desde pequeño sufre el virus del volante y la carretera.

Su padre, Fred, trabajó toda la vida de transportista de larga distancia, así que el oficio le viene, prácticamente, heredado por contrato de natalidad.

En el año 2001, Chris adquirió su primer camión, y con él nació también su empresa, Sundance Transport, una compañía especializada en el transporte de equipo para eventos, conciertos y festivales de todo tipo.

El negocio ha prosperado y hoy Sundance cuenta con una flota de cerca de 26 camiones. Uno de ellos es este Kenworth W900A originario del año 1980 y con el que Chris ha querido rendir tributo a “Los caraduras”.

Homenaje con estilo

Todo lo que tiene que ver con camiones, velocidad y gasolina encaja con los valores de Chris. No necesita mucho más, para ser sinceros. A sus 40 años, este camionero de New Jersey disfruta haciendo lo que hace, que no es solo transporte.

Además de gestionar una empresa con 26 vehículos y clientes en todo el país, Chris mata el gusanillo de la adrenalina al volante compitiendo en carreras de camiones en el campeonato Bandit Big Rig Series (si no sabéis lo que es, buscadlo en Internet y disfrutaréis un rato).

No es difícil imaginar lo que el pequeño Chris debió sentir cuando vio por primera vez la peli de Burt Reynolds y aquel Kenworth esquivando coches y motos de la Policía a toda velocidad. Pura poesía.

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