La discusión sobre si el camión eléctrico sirve realmente para trayectos largos acaba de sumar un argumento contundente. Un Mercedes-Benz eActros 600, desarrollado por Mercedes-Benz Trucks, recorrió los 1.378 kilómetros que separan John O’Groats y Land’s End en poco más de 24 horas, con solo tres paradas planificadas para recargar.

Esta, es la primera vez que un vehículo pesado de mercancías logra este desafío de punta a punta en el Reino Unido, según la compañía. El trayecto no fue una exhibición “ligera”. El camión operó con un peso declarado de 39,5 toneladas, un dato clave para que la prueba tenga valor real en el mundo del transporte.
En promedio, registró una eficiencia de 1,175 km por kWh, equivalente a unos 85 kWh cada 100 kilómetros, y logró una autonomía de hasta 510 kilómetros por carga en condiciones exigentes. Tres recargas bien planificadas bastaron para completar el reto.

Disminución de huella de carbono
Más allá de la distancia, el fabricante pone el foco en el impacto ambiental. De acuerdo con sus cálculos, el eActros 600 utilizó electricidad 100 % renovable durante el recorrido y evitó 1,22 kg de CO2 por milla frente a un camión diésel equivalente, lo que supone una reducción total de 1.042 kg de CO₂ en todo el trayecto. La empresa compara ese ahorro con más de tres años de la huella de carbono asociada al consumo eléctrico de un hogar promedio en el Reino Unido.
El componente humano también formó parte del experimento. Ali Colquhoun, conductor del primer tramo, destacó la entrega de potencia constante y la suavidad desde el primer kilómetro. “No estábamos solo probando un camión, sino mostrando cómo puede ser el transporte del futuro”, resumió.
En la misma línea, Nick Ford, responsable de comunicación de Daimler Truck UK, afirmó que el eActros 600 nació para demostrar que el largo recorrido sin emisiones “no es una meta lejana, sino algo que ya puede hacerse”. Así, el vehículo equipa una batería LFP de 600 kWh y declara una autonomía “de referencia” superior a los 500 kilómetros por carga completa.
Carga rápida
Uno de los puntos estratégicos de este automotor es su compatibilidad con el estándar de recarga rápida MCS (Megawatt Charging System), que promete pasar del 20 % al 80 % en apenas 25 minutos cuando exista infraestructura adecuada. Y ahí está el verdadero cuello de botella del transporte pesado eléctrico: no solo cuánto puede recorrer, sino cuánto tarda en volver a la carretera.
En Europa, el sector del transporte por carretera representa cerca del 25 % de las emisiones del transporte total, según datos de la Comisión Europea, lo que convierte a los camiones en un frente clave para la descarbonización. Al mismo tiempo, la expansión de redes de carga de alta potencia avanza, aunque todavía de forma desigual. En el Reino Unido, el despliegue de cargadores para vehículos pesados es incipiente frente al crecimiento del mercado de eléctricos ligeros.

Falta infraestructura de carga
Durante el desafío, la compañía también dio visibilidad a Globe Truckers UK, organización benéfica que apoya a conductores afectados por lesiones y promueve la salud mental y física en el sector. Su director ejecutivo, Andy Tustian, agradeció la exposición nacional obtenida gracias a un recorrido que fue seguido de extremo a extremo.
Más allá del récord simbólico, el mensaje es claro: el debate ya no gira solo en torno a la autonomía, sino a la infraestructura y a la velocidad de adopción. Si el suministro energético y la red de carga acompañan, el transporte pesado eléctrico podría dejar de ser una promesa para convertirse en norma.












