¿Què es más recomendable comprar un Citroën C5 Aircross o un Peugeot 3008?

0
243
citroen

Al día de hoy es imposible no reconocer que los SUV son el segmento de moda. Una moda no precisamente pasajera: son prácticamente la mitad de las ventas de todos los autos nuevos en nuestro país. Los todocaminos más populares son los compactos, y dos de los superventas son tanto el Citroën C5 Aircross como el Peugeot 3008. Ambos autos comparten plataforma, mecánicas y tecnología, pero son más diferentes de lo que su base común aparenta. Los comparamos en vídeo, y os contamos cuál es la compra más recomendable para un uso familiar. ¿Nos acompañas?

Diseño: para gustos colores… y todocaminos compactos

En cuanto a diseño, elegir uno u otro es cuestión de gustos. Comparten la plataforma modular EMP-2 del Grupo PSA y sus dimensiones exteriores son muy similares, con una longitud de 4,50 metros en el Citroën y 4,45 metros en el caso del Peugeot. Su altura es prácticamente idéntica, con 1,65 metros en el caso del Citroën y 3 cm menos en el Peugeot 3008. La batalla del Citroën es de 2.730 mm, 55 mm más larga que la del Peugeot, algo que como veràs más tarde, se traduce en una dinámica más ágil. Pero habíamos venido a hablar de diseño, ¿verdad?

Personalmente, el Citroën me llama la atención porque no tiene el diseño enfadado y agresivo de casi todos sus rivales. Su óptica frontal partida es original y sus calandra de grandes dimensiones tiene formas suaves. Motivos geométricos repetitivos adornan su frontal y unos pequeños airbumps presiden las molduras laterales, de plástico oscuro. La zaga también está lograda, con unos pilotos LED de diseño agradable… y escapes más falsos que una moneda de tres euros – recurso estético en el que también incurre el Peugeot 3008, dicho sea de paso.

Por su parte, el Peugeot 3008 tiene un aspecto más agresivo y dinámico, con un frontal de ópticas afiladas y una calandra muy vertical. Toda su carrocería está cubierta de ángulos y de aristas, y es un clásico ejemplo de coche con diseño «enfadado». La versión probada es una GT Line, con detalles específicos en color bronce y un esquema de color bitono. Personalmente, me mojo y me quedo con el diseño del Citroën C5 Aircross, porque juega a un juego que casi nadie juega ya a nivel estético. Y la originalidad es muy importante en el segmento.

El Citroën se impone en practicidad, pero no en calidades

El interior de ambos autos es radicalmente diferente. En el Citroën tenemos un puesto de conducción convencional, de diseño moderno. Está muy bien resuelto en cuanto a calidades, con plásticos duros bien ajustados y recubrimientos en polipiel. No obstante, sigue siendo posible encontrar plásticos cortantes, si por ejemplo metemos las manos en los huecos portaobjetos de las puertas. Por su parte, el Peugeot 3008 tiene un puesto de conducción vanguardista, orientado completamente al conductor y con una disposición muy diferente para sus mandos.

El volante es muy pequeño y la instrumentación queda en una posición superior. De nuevo, es cuestión de gustos. Lo que es innegable es que sus calidades y ajustes están a un nivel superior a los del Citroën, y llega casi a sentirse premium en algunos aspectos. Nos gusta que la pantalla del sistema de infotainment retiene controles físicos para sus accesos directos, y no nos gusta el recubrimiento en tela de puertas y salpicadero, no será sufrido y tendrá difícil limpieza en un futuro – en ese aspecto, el Citroën C5 Aircross será más «vivible».

Los sistemas de infotainment e instrumentaciones digitales son idénticos, si bien tienen grafías diferentes – más atractivas en el Peugeot. Disponen de Android Auto y Apple CarPlay desde sus versiones básicas y el único pero que les podemos poner es que en el caso del Citroën, sus botones son táctiles y están ubicados en una superficie «negro piano» – un verdadero imán para las huellas de los dedos y el polvo. Pasando a las plazas traseras encontramos una gran diferencia: el Citroën C5 Aircross tiene tres asientos individuales, y el Peugeot 3008 no.

Esto marca la diferencia a favor del Citroën, especialmente si tres personas van a viajar en el asiento trasero. En el Peugeot tenemos un asiento convencional, algo más amplio para dos pasajeros, pero decididamente, menos práctico en conjunto. Además, los asientos del Citroën se pueden desplazar longitudinalmente – en el Peugeot 3008 son fijos – y su respaldo es abatible. En cuanto al maletero, tiene formas cúbicas y regulares en ambos coches, con una boca realmente grande situada a una altura ideal del suelo. Son coches muy bien pensados a nivel práctico.

El maletero del CitroËn C5 Aircross tiene 580 litros, frente a los 520 litros del Peugeot. En ambos coches contamos con un doble fondo, y aunque en el caso del Citroën podemos ganar espacio empujando hacia delante los asientos traseros, no podemos abatir los asientos desde el maletero – en el Peugeot tenemos dos cómodos tiradores para abatir la banqueta trasera. En ambos coches se forma una superficie de carga completamente plana una vez hemos abatidos los asientos, y ambos pueden equipar apertura del maletero eléctrica y «manos libres».

Puestas a punto muy diferentes, misma mecánica de gasolina

Aunque para los SUV nuestra recomendación suele ser un motor diésel, por eficiencia y por prestaciones, muchos clientes están adquiriéndolos con motores de gasolina. Y concretamente motores como el 1.2 PureTech de 131 CV y tres cilindros que equipan ambos coches. En el caso del Citroën, asociado a un cambio manual de seis relaciones, y en el caso del Peugeot, a un cambio automático EAT8 de convertidor de par y ocho relaciones. Este motor tiene 230 Nm de par motor máximo y es uno de los mejores motores de su potencia y cilindrada.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here