En su planta mexicana A1 de Aguascalientes, Nissan inició la fabricación masiva del renovado Nissan Versa, marcando el arranque industrial de este auto en su modelo 2026, que alista su llegada a las vitrinas con una profunda actualización que busca mantenerlo competitivo. El popular sedán cambió por completo su diseño exterior y suma mayor tecnología interior, preparando el terreno para enfrentar directamente a rivales de peso como Chevrolet Onix, Kia K3 y Mazda 2.

Este inicio coincide con un hito industrial histórico, pues dicho complejo fabril alcanzó los ocho millones de vehículos producidos desde su apertura, el 12 de noviembre de 1982. Las gigantescas y emblemáticas instalaciones demuestran un altísimo nivel de automatización a sus 43 años de trabajo continuo, cuando esta fábrica tiene un papel fundamental dentro de la estructura global de la marca japonesa.
Ahora, en cuanto al Versa, «sigue siendo el rey» de los carros en México y uno de los más populares en toda América Latina; dejando más de un millón de unidades en suelo azteca desde su nacimiento en 2011. Ahora, para abastecer toda la demanda regional, la compañía trabaja con 4.800 colaboradores directos y 104 proveedores locales. Todo este grupo coordina los procesos de estampado y ensamble, bajo estrictos estándares globales.

Capacidad industrial y ritmo de ensamble
Sumando los esfuerzos operativos de las instalaciones aledañas, los técnicos logran dar vida a un nuevo Nissan Versa cada 46 segundos. Ese ritmo de trabajo ininterrumpido permite proyectar un volumen promedio anual cercano a los 272.000 carros listos para exportación. Tal eficiencia logística resulta bastante llamativa considerando que la compañía matriz anunció recientemente cierres de diferentes fábricas ubicadas en otros continentes.
Rodrigo Centeno, presidente y director general de Nissan Mexicana, entregó sus declaraciones al respecto. «No solo estamos celebrando un nuevo capítulo en la historia de uno de nuestros modelos más emblemáticos: también confirmamos una vez más la fortaleza, relevancia y solidez de nuestra operación manufacturera en México», afirmó el directivo. Además, agregó que superar los ocho millones de unidades los motiva enormemente.
Complementando la fabricación de estos vehículos, opera una enorme instalación local dedicada exclusivamente a construir los diferentes propulsores a combustión. Dicho espacio mantiene cuatro líneas activas capaces de ensamblar 160 motores cada hora durante todas las jornadas laborales. Traduciendo estos números técnicos, los operarios terminan un impulsor cada 23,5 segundos para arrojar unas 14.000 unidades diarias.












