La carrera por ofrecer los carros eléctricos que menos tiempo pasan conectados a un cargador acaba de sumar un nuevo competidor. Geely Holding Group confirmó que está desarrollando una arquitectura eléctrica de 1.000 voltios, una tecnología con la que espera superar la barrera actual de los 5,5 minutos para recargar una batería del 10% al 80%.
Esta noticia causa relevancia porque apunta a uno de los principales desafíos que aún enfrenta la movilidad eléctrica: los tiempos de espera durante la recarga. Mientras la industria busca acercar la experiencia de uso de un vehículo eléctrico a la de uno de combustión, Geely quiere posicionarse entre los fabricantes que lideran esa transición.
El conglomerado chino, propietario de marcas como Geely, Zeekr, Lynk & Co, Volvo, Polestar y Lotus, ya se encuentra implementando sistemas de 800 voltios en sus modelos más recientes. Según la compañía, esta arquitectura incorpora componentes de alto voltaje en toda la cadena de propulsión, incluyendo baterías, motores eléctricos, controladores de potencia, cargadores, cableado y otros sistemas del vehículo, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética, aumentar la autonomía y reducir los tiempos de carga.

Encendió las alarmas en BYD
La discusión sobre las capacidades de carga de Geely tomó fuerza meses atrás con la llegada del sedán eléctrico Lynk & Co 10. En redes sociales y medios especializados se difundieron pruebas que mostraban tiempos de carga especialmente llamativos: del 10% al 97% en apenas 8 minutos y 42 segundos, además de una recarga del 10% al 80% en 5 minutos y 32 segundos.
Inicialmente se aseguró que el modelo utilizaba una arquitectura de 900 voltios. Sin embargo, representantes de la propia marca aclararon posteriormente que la batería de 95 kWh del carro opera con un voltaje nominal de 772,8 voltios, por lo que en realidad corresponde a un sistema de 800 voltios.
Aún así, esos resultados sirvieron para demostrar el potencial de la tecnología que Geely está desarrollando y dejaron claro que el grupo chino pretende disputar el liderazgo de la carga ultrarrápida, un terreno donde BYD ha ganado protagonismo durante los últimos años.

Infraestructura lista
Otro dato clave es que Geely parece haber construido parte del camino antes de tener lista la tecnología definitiva. En marzo de 2026, el grupo anunció la instalación de más de 2.100 cargadores Zeekr con una potencia máxima de 1.500 kW, una cifra muy superior a la que actualmente pueden aprovechar sus vehículos.
Durante pruebas realizadas con el Lynk & Co 10 en una de estas estaciones, la potencia máxima registrada alcanzó los 1.100 kW. En contraste, cuando el mismo vehículo utilizó una estación de carga rápida de BYD, la potencia pico se quedó en 430 kW.
Estos datos sugieren que la futura arquitectura de 1.000 voltios permitiría aprovechar mucho mejor la capacidad de la red de carga desarrollada por Geely. De cumplirse ese objetivo, los próximos carros eléctricos del grupo podrían reducir todavía más los tiempos actuales y acercarse a una experiencia de repostaje similar a la de un automóvil de gasolina.












