Lamborghini Huracán EVO RWD

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El Lamborghini Huracán EVO RWD es la versión de propulsión del modelo italiano, que desarrolla 610 caballos de potencia y es capaz de acelerar de 0 a 100 kilómetros/hora en 3,3 segundos.

Actualizado en 2020 para reemplazar al hasta entonces denominado Huracán LP 580-2, el Lamborghini Huracán EVO RWD es la variante de propulsión del Huracán EVO, que a su vez reemplaza al Huracán LP 610-4.

Esta versión de propuslión está también disponible con carrocería Spyder.

Por tamaño se puede considerar rival de modelos como el Ferrari F8 Tributo o el McLaren 600 LT, aunque cada uno tiene peculiaridades que le hacen suficientemente diferente de los otros. Lamborghini define al Huracán EVO RWD como un coche preparado para que el conductor siga sus instintos sin pretender batir récords de velocidad o rendimiento. Es algo que hemos podido comprobar de primera mano durante nuestra prueba del coche. Los detalles acerca de esto se encuentran en el apartado de impresiones de conducción.

LAMBORGHINI HURACÁN EVO RWD: EXTERIOR

El Lamborghini Huracán EVO RWD es un superderportivo de 4,52 metros de largo, 1,93 metros de ancho y 1,17 metros de alto. Su distancia entre ejes es de 2,62 metros.

Estéticamente esta versión y la de tracción total son prácticamente idénticas. Tan sólo existen una serie de detalles que las distinguen. El primero está en el frontal, que es algo más simple en el Huracán RWD al carecer de unos apéndices aerodinámicos en los lados del morro.

El difusor trasero también es diferente, ya que en la versión de propulsión presenta lamas de diferente tamaño y en la de tracción total son todas iguales. Lo que no cambia es la presencia de las dos salidas de escape sobre el difusor y una luna trasera a través de la cual asoma el motor.

Las llantas de serie son de 19 pulgadas, mientras que en la variante de tracción total son de 20.

El habitáculo del Lamborghini Huracán EVO RWD tiene capacidad para dos pasajeros, ambos sentados en unos bacquets que permiten regular su distancia al volante y su ángulo de inclinación. Son duros y aportan un gran agarre, pero el paso de los kilómetros hace mella en la espalda por su dureza.

El cuadro de mandos es digital de 12,3 pulgadas y cambia en función del modo de conducción elegido. La pantalla multimedia, por su parte, se encuentra en una posición bastante baja y es de 8,4 pulgadas. Permite controlar multitud de funciones y es compatible con Apple CarPlay.

El volante es de cuero y tiene bastantes controles. Unos son los intermitentes, situados en el radio izquierdo. Es una solución a la que cuesta acostumbrarse. El radio inferior tiene el selector de modos de conducción.

Las levas del cambio están ancladas a la columna de la dirección y, lógicamente, no se mueven solidariamente con el volante.

En la parte central del salpicadero hay diferentes controles físicos, como el que permite subir o bajar las ventanillas. También se activa desde aquí el sistema que permite elevar el morro ante la presencia de cualquier bache o badén o el que desconecta el control de estabilidad.

Bajo la pantalla multimedia se encuentra el botón de arranque.

Los materiales son en general de muy alta calidad. Tan sólo choca la presencia de algún plástico duro que, no obstante, resulta agradable al tacto.

El maletero es prácticamente testimonial con 100 litros de capacidad.

El Lamborghini Huracán EVO RWD tiene un motor V10 atmosférico de 5.2 litros con 610 caballos de potencia, 30 menos que la versión de tracción total. El par máximo es de 560 Newton metro.

La caja de cambios es automática de doble embrague con siete velocidades y envía toda la potencia al tren trasero.

El peso de esta variante es 33 kilos inferior a la de tracción total. También cambia el reparto de pesos, que en el caso del RWD es de 40/60 y en el de tracción total de 43/57.

La aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora la completa en 3,3 segundos, mientras que su velocidad punta es de 325 kilómetros/hora.

Existe un mando llamado ANIMA –Adaptive Network Intelligent Management– que es el que permite elegir entre los tres modos de conducción predefinidos. Son el Strada, el Sport y el Corsa. Cada uno de ellos influye sobre la respuesta del motor, la de la caja de cambios, en la dirección, en el sonido que emana por los escapes y en la dureza de la suspensión.

De serie esta versión del Huracán cuenta con unos frenos de fundición de hierro con pinzas delanteras de ocho pistones. Se pueden incorporar como opción los que lleva sin coste extra la versión de cuatro ruedas motrices, que son carbocerámicos con pinzas delanteras de seis pistones.

Un Lamborghini, cualquiera, no es un coche para todos los públicos. Y no ya por su rendimiento, sino por esa particular y muy agresiva estética que le aporta tantos seguidores como detractores. No obstante, si uno supera esa primera impresión de vehículo transgresor, se da cuenta de que todas y cada una de las aristas de la carrocería están ahí por algo. Es el caso del Huracán EVO RWD que hemos probado, el mismo que, pese a no ser una novedad rutilante, encandila como el primer día.

Sentarse en el habitáculo es todo un reto, pues el espacio no abunda. Es algo intrínseco a todos los superdeportivos y no una crítica. El que compra este coche ha de saber a qué atenerse. El asiento tipo bacquet que tienen tanto el conductor como el copiloto es duro pero totalmente efectivo cuando el ritmo aumenta. Además presenta la opción de variar su inclinación, que ya es bastante en una butaca de este estilo.

Son muchos los mandos a disposición del que conduce, tanto en el volante como en el salpicadero. Pero que nadie se asuste, bastarán unos pocos kilómetros para familiarizarse con todos ellos. Tan sólo se resisten los intermitentes, colocados en uno de los radios del volante. Pasaba algo similar en el Ferrari F8 Spider que probamos hace unos meses y no, no es sencillo habituarse cuando uno suele conducir coches más terrenales.

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