Durante años, la conversación del sector automotor peruano se ha concentrado casi siempre en los mismos indicadores: ventas de vehículos nuevos, crecimiento de motocicletas, expansión de trimotos, ingreso de nuevas marcas y acceso al financiamiento.
Pero existe otra oportunidad que está creciendo silenciosamente y que podría convertirse en uno de los grandes negocios del sector durante los próximos años:
El aftermarket.
Porque vender un vehículo es apenas el comienzo de su vida comercial.
Después vienen los mantenimientos, neumáticos, baterías, lubricantes, frenos, suspensión, electrónica, carrocería, pintura, diagnóstico, accesorios, repuestos y una larga lista de servicios que acompañan al vehículo durante años.
Y en un país como Perú, donde una parte importante del parque automotor tiene varios años de antigüedad, mantener los vehículos circulando puede ser incluso más importante que vender unidades nuevas.
EL AUTO NO TERMINA CUANDO SALE DEL CONCESIONARIO
Un vehículo puede permanecer en las calles durante 10, 15, 20 años o más.
Eso significa que cada unidad representa una oportunidad recurrente para talleres, concesionarios, distribuidores de repuestos, marcas de lubricantes, fabricantes de neumáticos, empresas de diagnóstico, centros especializados y proveedores de servicios.
El negocio deja de ser únicamente:
“¿Cuántos autos vendimos este año?”
Y comienza a ser:
“¿Cuántos vehículos están circulando y cuánto gastan sus propietarios para mantenerlos funcionando?”
Ese cambio de mirada puede transformar completamente la lectura del mercado.
UN PARQUE AUTOMOTOR QUE NECESITA SERVICIO
El crecimiento de las ventas de vehículos nuevos es importante, pero existe una enorme base instalada de vehículos que ya está circulando.
Y mientras más envejece ese parque, mayores pueden ser las necesidades de mantenimiento y reparación.
Un vehículo antiguo no necesariamente desaparece del mercado.
Muchas veces cambia de propietario, pasa al mercado de segunda mano y continúa trabajando durante años.
En Perú, además, existe un componente adicional: una parte importante de los vehículos se utiliza intensivamente para trabajo, transporte, distribución y movilidad diaria.
Para esos propietarios, el vehículo no es un lujo: es una herramienta para generar ingresos.
Y cuando un vehículo genera ingresos, mantenerlo operativo se convierte en una prioridad.
EL AFTERMARKET PUEDE SER EL GRAN NEGOCIO OCULTO
El aftermarket tiene una característica que lo diferencia de la venta de vehículos nuevos:
genera ingresos repetitivos.
Un automóvil puede comprarse una sola vez, pero puede necesitar:
- Cambio de aceite y filtros.
- Neumáticos.
- Frenos.
- Batería.
- Suspensión.
- Refrigerante.
- Aire acondicionado.
- Diagnóstico electrónico.
- Reparaciones mecánicas.
- Servicios de carrocería.
- Accesorios.
- Repuestos.
- Mantenimiento preventivo.
Y esa relación puede mantenerse durante toda la vida útil del vehículo.
Por eso, el verdadero valor económico de un automóvil no necesariamente está solamente en su precio de venta.
Está también en todo el ecosistema de servicios que genera durante los años que permanece en circulación.
LAS MOTOS Y TRIMOTOS CAMBIAN TODAVÍA MÁS EL ESCENARIO
El fenómeno no ocurre únicamente con los automóviles.
El crecimiento del parque de motocicletas y trimotos abre otro enorme mercado para el aftermarket.
Una motocicleta utilizada intensivamente necesita mantenimiento frecuente: neumáticos, cadenas, frenos, lubricantes, baterías, componentes eléctricos y repuestos.
En muchos casos, la frecuencia de servicio puede ser incluso mayor que la de un automóvil utilizado de manera convencional.
Esto crea una oportunidad particularmente interesante fuera de Lima, donde las motocicletas y vehículos menores cumplen un papel fundamental en la movilidad y en la actividad económica.
EL VEHÍCULO ELÉCTRICO TAMBIÉN CAMBIARÁ EL AFTERMARKET
Aquí aparece una de las grandes preguntas del futuro.
¿El crecimiento de los vehículos eléctricos reducirá el negocio del aftermarket?
Sí, en algunas categorías. Pero no necesariamente lo eliminará.
Los vehículos eléctricos tienen menos componentes mecánicos y requieren menos mantenimiento tradicional.
Sin embargo, aparecen nuevas necesidades:
baterías, sistemas de gestión electrónica, motores eléctricos, neumáticos, suspensión, frenos, diagnóstico especializado, software y electrónica de potencia.
El negocio cambiará.
El taller del futuro probablemente necesitará menos mecánicos tradicionales y más especialistas capaces de trabajar con electrónica, software y sistemas de alto voltaje.
La transición energética no necesariamente destruye el aftermarket.
Lo transforma.
EL GRAN DESAFÍO: PROFESIONALIZAR EL SERVICIO
Aquí aparece una oportunidad enorme para el Perú.
El aftermarket todavía tiene un amplio espacio para profesionalizarse.
Diagnóstico digital, historial electrónico de mantenimiento, garantías, capacitación técnica, disponibilidad de repuestos, transparencia en precios y certificación de talleres pueden convertirse en factores decisivos para el consumidor.
El cliente ya no solamente quiere que le reparen el automóvil.
Quiere saber:
qué tiene, cuánto cuesta, cuánto tiempo durará y quién se hace responsable.
Las empresas que puedan ofrecer esa confianza tendrán una ventaja competitiva.
DEL VEHÍCULO AL CICLO DE VIDA
Quizás el mayor cambio de mentalidad para la industria sea dejar de considerar el automóvil como una simple transacción.
El negocio puede comenzar con la venta.
Pero continúa con el financiamiento.
Después llega el mantenimiento.
Luego los repuestos.
Más adelante los neumáticos.
Después una reparación.
Y finalmente el vehículo puede pasar al mercado de segunda mano, donde vuelve a generar oportunidades para talleres, repuesteros, aseguradoras, financieras y comerciantes.
Un vehículo puede cambiar de propietario varias veces, pero el negocio alrededor de ese vehículo puede permanecer durante décadas.
LA PREGUNTA QUE DEBERÍA HACERSE EL SECTOR
El futuro del mercado automotor peruano no debería medirse únicamente por cuántos vehículos nuevos se venden.
También deberíamos preguntarnos:
¿Cuántos vehículos existen en circulación?
¿Cuántos años tienen?
¿Cuánto recorren anualmente?
¿Cuánto gastan sus propietarios en mantenimiento y reparación?
¿Cuánto vale todo el ecosistema de servicios que existe alrededor de ese parque automotor?
Las respuestas podrían revelar un mercado mucho más grande de lo que muestran las estadísticas de ventas de vehículos nuevos.
Porque un vehículo vendido genera una transacción.
Un vehículo circulando genera un negocio durante años.
SOBRE RUEDAS NEWS
Redacción Leo Benavente Ibañez
En Sobre Ruedas News creemos que entender el sector automotor significa mirar más allá de las cifras de ventas y analizar las nuevas oportunidades que están transformando la movilidad, los negocios y la industria en el Perú y la región.
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