El mercado automotor peruano mantiene un importante dinamismo y las expectativas de crecimiento siguen siendo favorables. De acuerdo con diversas proyecciones, cuatro de cada diez peruanos planean adquirir un vehículo entre 2026 y 2027, reflejando la confianza de miles de familias y emprendedores que ven en el automóvil una herramienta de movilidad, trabajo y desarrollo.
Sin embargo, la decisión de compra no debería terminar en la elección de la marca, el modelo o el precio. Un vehículo representa una inversión significativa que debe estar acompañada por una adecuada estrategia de protección.
Los riesgos en las vías son una realidad cotidiana. Accidentes de tránsito, robos, daños por fenómenos naturales o actos de vandalismo pueden generar pérdidas económicas importantes para cualquier propietario. En ese contexto, contar con un seguro vehicular deja de ser un gasto adicional para convertirse en una herramienta de protección financiera.
Antes de contratar una póliza, es recomendable evaluar aspectos como la cobertura frente a daños propios y a terceros, asistencia en carretera, cobertura por robo total o parcial, vehículo de reemplazo, deducibles y la calidad del servicio de atención ante un siniestro. No todas las pólizas ofrecen los mismos beneficios, por lo que comparar opciones resulta fundamental.
Asimismo, es importante recordar que la seguridad comienza mucho antes de que ocurra un incidente. Un mantenimiento preventivo adecuado, el respeto de las normas de tránsito, la conducción responsable y una correcta revisión del vehículo contribuyen a reducir considerablemente los riesgos.
El crecimiento del mercado automotor es una excelente noticia para la economía y para la movilidad del país. Pero ese crecimiento también debe ir acompañado de una mayor cultura de prevención y protección.
Porque comprar un automóvil es cumplir un objetivo. Protegerlo es asegurar que esa inversión siga acompañándonos durante muchos años.
Redacción Leo Benavente Ibañez












