Después de dos décadas desde el debut de la cuarta generación, Mitsubishi rescató uno de sus nombres más emblemáticos. El nuevo Montero que en mercados internacionales se conoce como Pajero, fue presentado mundialmente como el nuevo buque insignia todoterreno de la marca japonesa. La apuesta es por mantener intacta la esencia aventurera que lo convirtió en referente mundial, pero traerlo a la nueva era tecnológica.
Su producción estará a cargo de la planta de Mitsubishi en Tailandia. El lanzamiento comercial iniciará en ese país y posteriormente llegará a Japón y Australia durante el año fiscal 2026. Para el año fiscal 2027, Mitsubishi contempla llevarlo a cerca de 100 mercados, entre ellos varios países de la ASEAN, Medio Oriente y América Latina.

El nuevo Mitsubishi Montero se diseñó bajo el concepto “Grand Charisma” que, según explicó la marca, busca combinar la robustez de un todoterreno tradicional con una imagen más sofisticada y moderna. Las proporciones son altas y verticales, con grandes pasos de ruedas, superficies más esculpidas y una línea de cintura marcada, mientras que el frontal apuesta por una apariencia contundente inspirada en el Kendo (un arte marcial japonés moderno).

Tecnología de lujo para acompañar su capacidad 4×4
Más allá de su diseño imponente y moderno, una de las revoluciones más importantes en la nueva generación está en su interior. La marca recuperó la configuración de tablero horizontal de la primera generación, pero lo llevó a un nuevo nivel tecnológico. El protagonista es un conjunto de pantallas que integra dos paneles de 14,3 pulgadas, creando una superficie digital de gran tamaño. El cuadro de instrumentos también recupera los tres indicadores que caracterizaron al viejo Montero.

Algo que distingue al nuevo modelo es que no se convirtió en un SUV urbano disfrazado de todoterreno. Por eso utiliza un chasis de largueros de alta rigidez y el uso de una mayor proporción de acero de alta resistencia permitió reducir el peso, mientras que el incremento en la sección transversal del chasis mejora la rigidez torsional y estructural. La suspensión fue desarrollada pensando en ambos mundos: doble horquilla adelante y eje rígido con cinco brazos atrás.
En cuanto a dimensiones, el modelo mide 4,92 metros de largo; 1,92 metros de ancho y 1,91 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,87 metros. Las vías delantera y trasera alcanzan los 1,63 metros y la capacidad todoterreno queda respaldada por sus cifras geométricas. Tiene 230 mm de distancia al suelo, un ángulo de entrada de 30,4 grados, un ángulo ventral de 22,6 grados y un ángulo de salida de 25,8 grados.

Motor turbodiésel y tracción S-AWC para salir del asfalto
Bajo el capó aparece un nuevo motor turbodiésel de 2.4 litros equipado con un turbocompresor de geometría variable de amplio rango. Si bien la marca aún no confirma si hay componentes electrificados en la configuración mecánica ni las cifras de potencia, destacó que ofrece un torque máximo de 480 Nm y que el propulsor se conecta a una transmisión automática de ocho velocidades, con modo deportivo.
La tracción integral utiliza el sistema S-AWC, una evolución de la tecnología SS4-II que Mitsubishi ha perfeccionado durante años. Con ello, el nuevo Montero busca mantener la capacidad de sus antecesores para enfrentarse a terrenos complicados, pero con una gestión electrónica más sofisticada y una experiencia de conducción más refinada. Con este regreso, Mitsubishi apunta a que el nombre Montero vuelva a ocupar un lugar protagónico dentro de su portafolio mundial.












