Cómo se cuida un auto eléctrico

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Cuidar el auto eléctrico es una obligación que no debería ser necesario recordar. Conocer qué factores externos e internos, como los tipos de carga o la manera de conducir, influyen en la duración de su vida útil, resulta obligatorio para todos los conductores.

El auto se ha convertido en un miembro más de la familia. Por ello, hay que dedicarle tiempo y realizar las revisiones oportunas y recomendadas por los expertos, ya que, si se produce cualquier fallo o avería, afectaría a tu día a día.

Por ejemplo, si cuidamos de la batería del auto eléctrico (factor imprescindible para el correcto funcionamiento del auto) nos podríamos asegurar unos 10 años o más de vida en los que apenas se haya reducido la capacidad de carga de nuestro medio de transporte.

La carga lenta propicia ese alargamiento de vida del vehículo eléctrico. Se considera la idónea para cuidar del auto, puesto que no abusa de la velocidad de su carga, sin sobrecargar al auto, ni llenarlo más de lo imprescindible.

Por lo tanto, partimos de la base de que la batería es el elemento clave en un auto eléctrico. Ahora bien, para poner en práctica las acciones de cuidado, nos tenemos que fijar en puntos concretos o situaciones diferentes.

Primero, nuestra manera de conducir es uno de los factores que puede influir para acortar o alargar la vida del auto eléctrico. Es decir, si vas a gran velocidad y eres asiduo a pisar el acelerador a fondo, agotas la batería a menudo y, por lo tanto, recargas la misma con mucha frecuencia. Este hecho recorta la vida útil del auto eléctrico.

Hay que tener en cuenta el sitio por donde vayamos a circular, si se trata de la ciudad o la montaña, por ejemplo. Dependiendo del lugar, la manera de conducir y los factores externos como el terreno y sus características afectarán al auto eléctrico, puesto que la potencia varía según el camino que se tenga que recorrer y cómo sea éste. Con el modo de conducción ocurre lo mismo, zonas como la montaña requerirán más precaución y cuidado.

El tipo de recarga que usemos es relevante a la hora de alargar la vida de nuestro auto eléctrico. Como mencionábamos anteriormente, la carga lenta es favorable para ello. Por el contrario, si la vía de carga de la batería es la rápida, y es usada de manera continuada, la capacidad de carga de la batería podría disminuir hasta el 70% en una década.

Hay quienes aseguran que otra medida para no estropear la batería es evitar cargarla al máximo y quedarse a un 80 o 90% de carga. Tampoco hay que esperar a que la batería esté a cero para cargarla, lo ideal es contar con porcentajes más altos. El motivo se debe a que los electrolitos de las baterías, que son los responsables de las reacciones electroquímicas que produce la energía, no pueden quedarse inactivos ya que el rendimiento disminuiría.

Se debe medir el tiempo de carga necesario y no abusar de éste. No es bueno tener el auto cargándose y que, una vez alcanzado el nivel que queramos, se mantenga conectado. Así, se provocaría el recalentamiento de la batería. La herramienta idónea para la carga son los cargadores inteligentes, capaces de parar la carga una vez no sea necesaria.

Otras costumbres más cotidianas como evitar aparcar en zonas donde el sol deslumbre de forma permanente durante mucho tiempo, ayudando al cuidado del auto eléctrico y así no obligar al sistema de gestión térmica a funcionar y recalienta la batería, disminuyéndose antes de lo previsto. Aparcar en zonas fresca y a la sombra sería lo recomendado.

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