Ni la fortuna de un coche de seguridad virtual ha sido suficiente para que Ferrari se lleve este GP de Bélgica frente a Mercedes. La Scuderia ha liderado la carrera durante más de diez vueltas con Charles Leclerc, pero el ritmo del W17 de Andrea Kimi Antonelli era mejor y le ha podido pasar en pista hasta con neumáticos más viejos.
Ayer quedó claro que circuitos como Spa-Francorchamps distan de ser los ideales para Ferrari, al menos hasta que no llegue su siguiente actualización de motor. A una vuelta fueron el cuarto coche más rápido, aunque han tenido a sus dos pilotos en el ‘Top 5’ gracias a las penalizaciones de Lando Norris e Isack Hadjar.
El toque con George Russell y la posterior sanción de cinco segundos ha limitado la carrera de Lewis Hamilton, que además ha tenido un problema en su parada y ha perdido tiempo. Hoy, todo lo que podía salir mal para el británico, ha salido mal, pero pese a todo, ha sido capaz de rascar 12 puntos con la cuarta plaza.
La baza en la jornada de hoy era Leclerc, aunque en un principio parecía imposible que tuviera opción alguna a la victoria. Si bien ha adelantado a Max Verstappen en los primeros compases, el neerlandés se la ha devuelto poco después, hasta el punto de abrir una ventaja superior a la del segundo.
Estirar la parada le ha venido de perlas a la Scuderia, pues ha salido un coche de seguridad virtual para retirar restos de la pista que les ha venido de perlas. Antonelli y Verstappen ya habían parado y Leclerc se ha reincorporado por delante de ellos.
Esto le ha dado el liderato de la carrera, que ha podido mantener desde la vuelta 23 a la 34, hasta que en esta Antonelli, con un Mercedes claramente más rápido, ha dado cuenta de él y le ha adelantado en pista. Todo eso recordando que el italiano tenía gomas tres vueltas más viejas que las de el monegasco, y tres vueltas en un circuito de siete kilometros como Spa, no es poco.
Leclerc ha podido aguantar unas dos o tres vueltas más a menos de un segundo, pero una vez que Antonelli ha abierto una ventaja de tal calibre, no ha tenido opción. Charles se ha tenido que conformar con la segunda plaza, que no deja de ser un buen resultado, pero la realidad es que ni con fortuna, Ferrari puede batir a los Mercedes en este circuito.
«Creía en la victoria hasta el final, aunque hemos tenido suerte con el VSC, que ha llegado en un buen momento para nosotros. El ritmo ha sido relativamente fuerte, ha habido cinco o seis vueltas con el duro que me ha costado con el eje delantero, pero luego ha vuelto. Me he sentido mejor con el coche aunque queda trabajo por hacer, sin duda, un paso adelante», ha comentado Leclerc nada más bajarse del coche.
Por su parte, el jefe de equipo de Ferrari, Frédéric Vasseur, ha hecho una lectura muy similar y la realidad es que en este tipo de pistas, no tienen el ritmo de los Mercedes. El francés sabe que necesitan esa segunda actualización de motor para estar en una posición para luchar y transformar la suerte en victorias, como ocurrió en Barcelona.
Lo positivo es que Ferrari se va con más puntos que nadie de esta carrera, un total de 30, con la segunda plaza de Leclerc y la cuarta de Hamilton. Vasseur remarca que esa es la mejor de las noticias, pues no esperaban un resultado conjunto tan sólido en este circuito, que no es de los ideales para ellos. Más bien todo lo contrario.













