Aston Martin está inmerso en una situación delicada por la infinidad de problemas que tuvieron en los test de pretemporada, pero en el equipo no bajan los brazos y llegarán al Gran Premio de Australia con un coche diferente al que vimos en Barcelona o Baréin.

No fueron pocos los problemas que tuvieron Aston Martin y Honda en los test. En Barcelona, el AMR26 se paró después de dar sus cuatro primeras vueltas y al día siguiente tuvo que rodar –ya en manos de Fernando Alonso– a una velocidad limitada.
Si recordamos ahora las dos semanas de Baréin, lo cierto es que hubo diferentes problemas: desde la caja de cambios hasta unas vibraciones que dañaron el sistema de la batería. Todo esto, por supuesto, aderezado con una sensible falta de potencia. El resultado: Aston Martin fue el equipo con menos rodaje de la pretemporada.

Sin embargo, en la fábrica de Silverstone no tiran la toalla. Según ha podido saber SoyMotor.com, el AMR26 que disputará el Gran Premio de Australia –las vueltas que puedan dar– será diferente al que vimos en las jornadas de pruebas de Barcelona o Baréin. Esto es algo que Adrian Newey avisó, pero hemos podido indagar un poco más.
Será un concepto diferente de coche. Lo que se vio en los test de pretemporada era un concepto muy inicial del monoplaza, algo con lo que trabajaban a finales del año pasado, pero todo este tiempo de desarrollo quedará plasmado en el coche de Australia.
Otro de los detalles a destacar, en base a la información que maneja esta cabecera, es que el nivel de intensidad en la fábrica ha bajado un poco… pero eso no significa que estén trabajando menos, sino que se ha pasado una fase crítica –homologaciones FIA, producción de piezas, etcétera– y ahora están en una situación diferente.
Es obvio que Aston Martin no quiere estar en esta situación, así como Honda concuerda con los de Silverstone y ya ha detallado un plan para solucionar problemas. Como mínimo, lo que se puede esperar del AMR26 en Australia es que sea diferente al de los test.












