No creces hasta el tamaño de tus capacidades. Creces hasta el tamaño de tus miedos.

0
152

Desde pequeños nos enseñaron una idea que parece incuestionable: llegarás tan lejos como lo permitan tus capacidades. Nos hablaron de inteligencia, talento, estudios y experiencia como si fueran los únicos factores que determinan el éxito.

Pero la vida demuestra otra realidad.

Hay personas extraordinariamente capaces que nunca construyen el negocio que soñaron. Profesionales brillantes que jamás aceptan un nuevo desafío. Emprendedores con grandes ideas que nunca las convierten en realidad.

¿Qué los detiene?

No es la falta de capacidad.

Es el miedo.

Miedo a fracasar. Miedo al rechazo. Miedo a perder dinero. Miedo a equivocarse. Miedo a lo que dirán los demás. Miedo a descubrir que el sueño era más grande que la comodidad en la que vivimos.

La diferencia entre quienes avanzan y quienes permanecen inmóviles rara vez está en el talento. Está en la decisión de actuar a pesar del miedo.

Los sueños tienen un precio.

No siempre se pagan con dinero, tiempo o esfuerzo. Muchas veces se pagan enfrentando nuestros propios temores. Cada paso importante exige dejar atrás una parte de nuestra zona de confort.

La valentía no consiste en no tener miedo. Consiste en seguir caminando aun cuando el miedo nos acompaña.

Si observamos la historia de quienes transformaron industrias, fundaron empresas o cambiaron sus vidas, encontraremos un patrón común: todos sintieron miedo. La diferencia fue que decidieron no permitir que ese miedo dirigiera sus decisiones.

Por eso, quizá la verdadera medida de nuestro crecimiento no sea el tamaño de nuestras capacidades, sino el tamaño de los miedos que estamos dispuestos a vencer.

Porque nuestras capacidades nos muestran hasta dónde podríamos llegar.

Pero nuestros miedos deciden si realmente llegaremos.

No nacemos limitados por lo que sabemos hacer. Nos limitamos cuando permitimos que el miedo sea más fuerte que nuestros sueños.

La próxima vez que dudes de ti mismo, no te preguntes si eres capaz. Pregúntate si estás dispuesto a enfrentar el miedo que separa tu presente del futuro que deseas.

Porque al final, no alcanzamos nuestros sueños gracias a nuestras capacidades.

Los alcanzamos cuando decidimos pagar el precio de vencer nuestros miedos.

Redacción Leo Benavente Ibañez

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí