La historia política reciente del Perú ha estado marcada por un nombre que genera tanto respaldo como rechazo: Keiko Fujimori. Tras tres intentos fallidos por llegar a Palacio de Gobierno, la líder de Fuerza Popular enfrenta una vez más la posibilidad de convertirse en presidenta de la República.
Y esta vez, más que nunca, la pregunta resuena en todo el país: ¿a la cuarta será la vencida?
Una elección de infarto
Las elecciones presidenciales de 2026 han demostrado una vez más la profunda polarización política que vive el Perú. El conteo oficial ha mostrado una diferencia mínima entre Keiko Fujimori y su rival, Roberto Sánchez, con una ventaja que se mide apenas en cientos de votos.
Con más del 98% de las actas procesadas, Fujimori logró remontar una desventaja inicial gracias al voto del exterior, tradicionalmente más favorable a las opciones de centro y derecha. Sin embargo, aún existen actas observadas y votos impugnados que podrían influir en el resultado final.
La mujer que nunca desapareció
Muchos analistas la dieron por acabada políticamente después de sus derrotas anteriores. Sin embargo, Keiko Fujimori ha demostrado una capacidad de resistencia poco común en la política peruana.
Perdió frente a Ollanta Humala en 2011, frente a Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y frente a Pedro Castillo en 2021. Sin embargo, volvió a reconstruir su base electoral y logró nuevamente llegar a la segunda vuelta presidencial.
Para sus simpatizantes, representa la experiencia, la estabilidad económica y una respuesta firme frente a la inseguridad. Para sus detractores, simboliza un pasado político que aún divide al país.
¿Por qué podría ganar?
Existen varios factores que juegan a su favor:
- El desgaste de los gobiernos de izquierda y centroizquierda de los últimos años.
- El temor de una parte del electorado a cambios económicos radicales.
- El respaldo de sectores empresariales y urbanos.
- La fuerza del voto peruano en el extranjero.
- La mayoría relativa obtenida por Fuerza Popular en el Congreso.
Además, las encuestas previas a la segunda vuelta mostraban a Fujimori liderando o empatando técnicamente con Sánchez.
Los desafíos que la esperan
Si finalmente se confirma su victoria, el reto será enorme.
El próximo gobierno deberá enfrentar:
- El avance de la delincuencia y el crimen organizado.
- La recuperación económica.
- La informalidad laboral.
- La crisis de confianza en las instituciones.
- La polarización política que divide al país.
Ganar la elección sería apenas el primer paso. Gobernar un Perú fragmentado y con altas expectativas será una tarea mucho más compleja.
¿La cuarta será la vencida?
Al cierre de esta edición, Keiko Fujimori mantiene una ventaja extremadamente estrecha en el conteo oficial, aunque el resultado definitivo todavía depende de votos observados y revisiones electorales.
Lo que sí parece claro es que la candidata fujimorista está más cerca que nunca de alcanzar el objetivo que ha perseguido durante más de quince años.
La historia aún no está escrita, pero el Perú podría estar a las puertas de un hecho histórico: ver a Keiko Fujimori convertirse, finalmente, en presidenta de la República en su cuarto intento.
¿Será esta vez la definitiva o habrá una nueva sorpresa electoral? El país entero espera la respuesta.
Redacción Leo Benavente Ibañez












