La filial española del Grupo AJE evalúa ingresar al mercado de bebidas alcohólicas con un enfoque estratégico en Perú, país que muestra señales de recuperación sostenida del consumo. Este escenario se combina con una demanda cada vez más sofisticada por parte de los consumidores. De concretarse, el movimiento marcaría un giro relevante para la compañía, históricamente enfocada en bebidas no alcohólicas.

Esta iniciativa se alinea con tendencias globales que impulsan el crecimiento de categorías como las bebidas listas para consumir (RTD) y las de baja graduación alcohólica. Ambos segmentos avanzan por encima del promedio de la industria a nivel internacional. El dinamismo responde a consumidores jóvenes que priorizan conveniencia, nuevos sabores y experiencias diferenciadas. En ese contexto, Perú se posiciona como un mercado atractivo para nuevas propuestas.
A nivel regional, el mercado de bebidas alcohólicas en América Latina supera los US$ 80.000 millones anuales y mantiene una expansión constante. Dentro de este panorama, Perú destaca entre los países con mayor potencial de crecimiento. Factores como la evolución del consumo y una base de consumidores en transformación refuerzan su atractivo. Esto abre espacio para que compañías evalúen su ingreso o expansión en el sector.
Movimiento estratégico de AJE
La mejora de los indicadores de consumo, junto con una población joven y urbana, refuerza el atractivo del mercado peruano, incluso en un contexto de cautela por el escenario político. En esa línea, el Grupo Embotellador ATIC, S.A., filial española de AJE, inició el registro de la marca “Dilyte Hidratacción”. La solicitud abarca desde aguas minerales y gaseosas hasta bebidas energéticas y cervezas. Este paso refleja un interés por ampliar su presencia en nuevas categorías.
En paralelo, ATIC, constituida en Madrid en 2005, actúa como el holding que centraliza la gestión y el financiamiento de las operaciones internacionales del grupo. Desde esta plataforma, AJE articula su expansión global y fortalece su posicionamiento en distintos mercados. La compañía, vinculada a la familia Añaños, opera en más de 20 países con marcas propias como Big Cola, Volt y Sporade.
En este contexto, el Grupo AJE cuenta con ventajas competitivas claras para una eventual incursión en bebidas alcohólicas. Su modelo de negocio, basado en eficiencia operativa, control de costos y una red de distribución capilar, ha sido clave en su expansión internacional. A ello se suma su experiencia en desarrollo de marcas y conocimiento del consumidor latinoamericano. Estas capacidades podrían facilitar su ingreso a un segmento con mayor dinamismo.

Desafíos de AJE en el segmento
Desde el punto de vista técnico, el ingreso a la categoría de bebidas alcohólicas implicaría desafíos adicionales para cualquier compañía. La producción requeriría procesos específicos como fermentación y destilación, además de estrictos controles de calidad y trazabilidad. A ello se sumaría el cumplimiento de normativas regulatorias en cada mercado. También sería clave el desarrollo de perfiles sensoriales diferenciados.












