La empresa china Unitree Robotics presentó en Hangzhou el GD01, considerado el primer robot gigante tripulado y transformable producido en masa a nivel mundial. Se trata de una máquina humanoide de gran tamaño que puede ser pilotada desde su interior, marcando un nuevo avance en la robótica industrial. El modelo no es un prototipo experimental, sino un equipo comercial listo para su implementación en distintos escenarios.

El GD01 tiene un precio inicial de 3,9 millones de yuanes, equivalente a unos 650.000 dólares, lo que lo posiciona como una tecnología de alto valor. Su diseño y concepto evocan directamente escenas de ciencia ficción, como la película “Gigantes de acero” protagonizada por Hugh Jackman. También recuerda a las históricas competencias entre robots como Megabots y Kuratas en Estados Unidos y Japón. Con ello, el proyecto refuerza la idea de una robótica cada vez más cercana a la ficción llevada a la realidad.
Capacidades y aplicaciones industriales
Con una estructura de 2,8 metros de altura y un peso aproximado de 500 kilogramos —incluido el piloto—, el GD01 se presenta como una plataforma robótica de gran escala. El sistema destaca por su capacidad de transformación autónoma, ya que puede desplazarse en modo bípedo para maniobras en espacios reducidos o tareas de impacto, y plegarse en segundos para adoptar una configuración cuadrúpeda que mejora la estabilidad, reduce el centro de gravedad y permite desplazamientos más veloces en terrenos complejos.
Está equipado con motores de alto torque desarrollados por Unitree y sistemas de percepción avanzados como LiDAR, cámaras de profundidad y sensores de presión, lo que le permite mantener el equilibrio y navegar en distintos entornos; en su demostración pública incluso atravesó muros de ladrillo con un solo impacto.

El GD01 responde a un conjunto de usos orientados a escenarios de alto riesgo donde la intervención humana resulta limitada y la robótica convencional no ofrece suficiente desempeño. En ese sentido, Unitree lo posiciona como un vehículo civil destinado a tareas de transporte y exploración en condiciones extremas, incluyendo el retiro de escombros, la manipulación de estructuras en zonas abiertas, operaciones en minería y trabajos subterráneos, además de labores de búsqueda y rescate en edificios colapsados o áreas contaminadas.
El video de demostración muestra al fundador de la compañía, Wang Xingxing, al mando del robot, que en posición erguida supera en altura a un adulto promedio por un 60%. En las imágenes, el GD01 camina de manera estable, derriba una pila de ladrillos y transforma su estructura en cuestión de segundos para avanzar como un cuadrúpedo sobre terreno irregular.

Potencia, estabilidad y versatilidad en la movilidad
El GD01 exhibe una estructura rígida capaz de soportar impactos y mantener la estabilidad. Su sistema permite plegar las patas, ajustar el centro de gravedad y modificar su configuración de forma rápida, sin ayuda externa, lo que le permite superar obstáculos y adaptarse a superficies irregulares.
En modo bípedo, el robot demuestra fuerza suficiente para derribar muros de ladrillo, mientras que en modo cuadrúpedo garantiza mayor equilibrio y movilidad en situaciones complejas. Esta capacidad lo convierte en una plataforma versátil para aplicaciones civiles, tanto en transporte como en tareas que requieran desplazamientos autónomos o controlados.
Pese al potencial, la compañía ha advertido que la robótica humanoide aún se encuentra en una etapa experimental, con limitaciones funcionales para usuarios particulares. La compañía compartió pocos detalles técnicos sobre el GD01 y emitió una advertencia de seguridad, recomendando no realizar modificaciones peligrosas ni pruebas extremas con el robot, en tanto continúan las pruebas y desarrollos.
Proyección internacional y nuevos desarrollos
En 2025, Unitree habría distribuido más de 5.500 robots humanoides, consolidando su posición en el mercado global de robótica. En contraste, empresas estadounidenses como Tesla, Figure AI y Agility Robotics apenas alcanzaron unas 150 unidades cada una en el mismo periodo. La diferencia refleja una creciente brecha en la capacidad de producción entre ambos mercados tecnológicos. Según datos del South China Morning Post, China lidera ampliamente el despliegue de estos sistemas.
El precio también se ha convertido en una ventaja competitiva clave para las compañías chinas. El modelo R1 de Unitree ronda los 6.000 dólares, mientras que alternativas occidentales pueden superar ampliamente esa cifra. Tesla, por ejemplo, estima que su robot Optimus costará entre 20.000 y 30.000 dólares cuando llegue al mercado. Esta diferencia de costos impulsa la expansión de los fabricantes asiáticos en el sector.
La compañía comercializa sus robots humanoides y cuadrúpedos a nivel internacional a través de plataformas como AliExpress, llegando a mercados de Norteamérica, Europa y Japón. Su expansión continúa acelerándose con su solicitud de salida a bolsa en el STAR Market de Shanghái, donde planea destinar el 85% de los fondos recaudados —unos 61 millones de dólares— a investigación y desarrollo, incluyendo más de US$ 29 millones para nuevos modelos robóticos.












