El country manager de Mastercard en Perú, Francisco Milian, señaló que el territorio peruano ha registrado un crecimiento superior a 1,200% en pagos digitales desde la pandemia del COVID-19. Este avance marca un punto de inflexión en la inclusión financiera nacional. El fenómeno abre paso a una nueva etapa centrada en el acceso al crédito basado estrictamente en datos transaccionales.

Durante su exposición en el Seminario Internacional de Microfinanzas (SIM) Arequipa 2026, el ejecutivo explicó que este avance fue impulsado principalmente por las billeteras digitales. El uso masivo de estas herramientas ha transformado los hábitos de pago de los peruanos de forma irreversible. Esta tendencia ha logrado reducir considerablemente la dependencia del efectivo en las transacciones diarias.
«Hoy ya no estamos hablando solo de acceso, sino del uso frecuente de herramientas digitales», afirmó Francisco Milian durante el evento. El ejecutivo destacó que la inclusión financiera empieza realmente cuando las personas utilizan estos servicios de manera cotidiana. Este cambio de comportamiento asegura una base sólida para la modernización del sistema económico peruano.
Uso del efectivo continúa en un descenso
Francisco Milian detalló que, según estudios recientes, el 72% de los usuarios en el país ya utiliza habitualmente billeteras digitales. Por otro lado, el 54% de la población emplea tarjetas de débito y crédito para sus consumos. Mientras estas cifras ascienden, el uso del efectivo continúa en un descenso constante en todo el territorio.
Este cambio también ha tenido un impacto significativo en las pequeñas y medianas empresas (pymes) locales. El 91% de estos negocios reporta crecimiento en sus ventas tras adoptar sistemas de pagos digitales. La digitalización ha permitido a los emprendedores ampliar su base de clientes y mejorar la eficiencia en sus cobros.
Indicó además que el 64% de los emprendimientos peruanos no existiría sin el apoyo de estas herramientas tecnológicas. Asimismo, el 85% de las pymes ya realiza sus pagos a proveedores de manera digital actualmente. Esto evidencia una transformación estructural profunda en la cadena de suministros y en la gestión empresarial.
Desafíos en el acceso al crédito directo
A pesar de los avances en pagos, todavía existen brechas importantes por cerrar en el sistema financiero tradicional. El ejecutivo señaló que solo el 36.4% de la población cuenta actualmente con acceso a crédito directo. Esto equivale a alrededor de 9 millones de personas que mantienen un vínculo crediticio formal con entidades.
Sin embargo, un porcentaje aún menor utiliza efectivamente las líneas de crédito que tienen disponibles en sus cuentas. En ese contexto, sostuvo que el principal desafío del sistema financiero es aprovechar la denominada «huella digital». Los datos que dejan los usuarios al pagar son fundamentales para desarrollar nuevos modelos de evaluación.
«El próximo salto de la inclusión financiera en Perú ya no es pagos, porque eso ya se logró», subrayó Milian. Ahora el objetivo es cómo otorgar crédito a partir de esos datos recolectados por las plataformas digitales. Este enfoque permitiría incluir a sectores que tradicionalmente han sido ignorados por los modelos de evaluación convencionales.
Seguridad en los pagos digitales
Francisco Milian también destacó el rol de las finanzas abiertas y la interoperabilidad como herramientas clave de democratización. Estas permiten que más actores participen en el ecosistema financiero sin realizar grandes inversiones en infraestructura física. La meta es democratizar el acceso a la información para beneficio de los usuarios finales.
Sin embargo, alertó sobre el creciente protagonismo de las billeteras digitales en la relación directa con el cliente. Esto plantea un reto para las entidades financieras tradicionales en términos de acceso a datos y fidelización. Las instituciones deben adaptarse rápidamente para no perder relevancia frente a las nuevas plataformas tecnológicas.
Finalmente, remarcó la importancia de avanzar en tecnologías como la tokenización y la autenticación biométrica de última generación. Estas permiten mejorar la seguridad de las transacciones y habilitan soluciones innovadoras como los pagos sin contacto. Incluso, estas herramientas facilitan el comercio electrónico simplificado y los pagos automatizados mediante inteligencia artificial.












