En los primeros meses del año, miles de personas se desplazan por rutas como la Panamericana Sur rumbo a playas y destinos turísticos. En este contexto, el traslado en familia no solo implica procurar un viaje cómodo y divertido, sino también prevenir accidentes en una de las vías más transitadas del país.

Contar con los elementos adecuados dentro del vehículo marca una gran diferencia en la seguridad y el bienestar de los ocupantes más vulnerables, por ejemplo, los niños. Por ello, desde Mitsubishi Motors Perú, marca representada por Astara, se comparten cinco básicos que no deben faltar en el auto durante un viaje por carretera:
- Kit de primeros auxilios. Contar con un botiquín básico permite responder de forma oportuna ante golpes leves, mareos u otros malestares comunes durante el viaje. Este debe incluir vendas, gasas, alcohol, termómetro, protector solar y repelente, además de medicamentos de uso frecuente para los menores, siempre bajo indicación médica.
- Sistemas de retención infantil correctamente instalados. Viajar con menores implica utilizar sillas o boosters certificados, adecuados a su edad, talla y peso, y verificar que estén correctamente instalados antes de iniciar el recorrido. Un sistema mal colocado puede perder efectividad ante una frenada brusca o colisión, por lo que revisar su ajuste y anclaje es una medida fundamental de prevención.
- Agua y alimentos ligeros. Las altas temperaturas, el tráfico y los trayectos prolongados pueden provocar cansancio y deshidratación, especialmente en los más pequeños. Llevar agua suficiente y snacks adecuados permite atender estas necesidades sin improvisar paradas, reduciendo la incomodidad de los niños y evitando distracciones para el conductor.
- Ropa adicional y accesorios para el viaje. Una muda de ropa, gorras, lentes de sol y toallas pequeñas resultan útiles ante derrames, sudoración o cambios inesperados de temperatura. Además, aportan mayor comodidad durante el trayecto y ayudan a evitar interrupciones innecesarias.
- Entretenimiento adecuado y organizado. Llevar libros, juegos de viaje o contenido digital acorde a la edad contribuye a mantener a los niños tranquilos durante recorridos largos. Una correcta organización de estos elementos ayuda a reducir la ansiedad y el movimiento constante dentro del vehículo, favoreciendo un entorno más seguro para todos los ocupantes.












