El Peugeot 308 Hybrid 2022

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Si Peugeot fue capaz de pasar de hacer útiles de cocina y bicicletas a fabricar automóviles, dar el salto de los coches de combustión a coches eléctricos no suena tan complicado. Sin embargo, la del león ha sido la última marca de Stellantis (de las que tienen presencia en Europa) en anunciar cuándo se convertirá en una marca completamente eléctrica y su jefe supremo, Carlos Tavares, tiene algunas reticencias al respecto. En cualquier caso, antes de eso, el camino pasa por electrificar la gama progresivamente y el nuevo Peugeot 308 Hybrid es la última apuesta de la firma. Un coche con muchos atributos que ya hemos podido probar a pocos meses de su lanzamiento.

Pese al aumento de SUVs en detrimento de los compactos puros, el segmento C sigue teniendo mucho peso en el mercado español, alrededor del 15% sobre el total de ventas. Sin embargo, la oferta de híbridos enchufables en el segmento C es relativamente escasa en comparación, sin ir más lejos, con el segmento C-SUV y apenas representan un 3% sobre el total de compactos vendidos en nuestro país. Pocos modelos compactos ofrecen sistemas híbridos enchufables (encarecen bastante un producto que está pensado para venderse en gran volumen), aunque haberlos, haylos. A esa lista se suma ahora el nuevo Peugeot 308, un modelo que ha cosechado muy buenos datos de ventas desde su lanzamiento y hasta el final de sus días en la generación saliente, y que esperan mejorar con esta generación completamente nueva.

En términos de diseño no vamos a detenernos en esta ocasión, pues ya lo hicimos cuando lo conocimos por primera vez hace unos meses -aquella vez en estático-. Peugeot ha arriesgado con unas líneas más agresivas, más modernas, pensando en atraer un público más joven. La carrocería está llena de líneas de tensión y detalles provocadores como la gran parrilla delantera, cuyo diseño busca dar profundidad y que centremos la atención en el logo de Peugeot. Igualmente llamativos son los enormes “colmillos” delanteros para los faros diurnos o los pilotos traseros en forma de tres garras. Todo el equipo de iluminación, por cierto, es completamente LED en todos los acabados.

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El nuevo Peugeot 308 es más largo, igual de ancho y algo más bajo que el modelo precedente. Mide 4,36 metros de longitud (105 mm más que el modelo saliente), 1,85 metros de ancho y 1,44 metros de alto (2 mm más bajo). La distancia entre ejes crece 55 mm hasta alcanzar los 2,67 metros. Con la carrocería SW (familiar) mide 4,64 metros de largo y la distancia entre ejes crece hasta los 2,73 metros. 

Dice Peugeot que la ganancia de longitud ha ido a parar en mayor espacio para las piernas en las plazas traseras. Sin embargo, no todo son buenas noticias: el espacio para las piernas detrás sigue siendo bastante justo. Con el asiento del conductor en mi posición, al sentarme en el asiento posterior me rozan las rodillas con el respaldo del asiento del conductor (mido 1,83 m, para que tengáis una referencia) y me resulta más cómodo llevar las piernas abiertas y las rodillas cerca de los laterales del asiento delantero. Personas por debajo del 1,80 de estatura no deberían tener este problema. 

Es quizá una de las pocas pegas que tiene el habitáculo (aunque no la única, como veremos a continuación), que por lo demás resulta un deleite por diseño, despliegue tecnológico y sensación de calidad percibida. En esto último quizá influya que hayamos probado el GT Pack tope de gama. Peugeot ha elaborado un salpicadero de diseño trabajadísimo, jugando con las superficies curvas, distintas alturas y combinando materiales de diferentes texturas. Todo ello con una ejecución muy buena: los acabados han dado un salto cualitativo importante y se sitúan en la parte alta del segmento. Diseño aparte, que depende de los gustos de cada uno, este Peugeot 308 transmite (y tiene) mejor calidad de acabados que casi cualquiera de sus rivales -alemanes incluidos-. Esta atmósfera se completa con unos comodísimos asientos ergonómicos AGR, regulables eléctricamente, calefactables y con varios programas de masaje.

Lo que sigue sin convencerme por una pura cuestión práctica es el cuadro de instrumentos i-Cockpit. En el nuevo 308 tenemos instrumentación digital 3D, personalizable, con gráficos de muy buena resolución con indicaciones del navegador muy logradas. Todo esto es fantástico si consigues verlo, pero tristemente no es mi caso. En mi posición más cómoda para conducir, el volante me tapa toda la información del cuadro (incluso la velocidad); si fuerzo un poco la posición puedo lograr ver algo por la parte superior del volante pero, en ese caso, no consigo ir del todo cómodo conduciendo. No obstante, me consta de primera mano que otras personas (tanto compañeros como clientes de Peugeot) no tienen este problema con el i-Cockpit.

El sistema multimedia también es completamente nuevo y supone un gran salto adelante respecto al anterior. Se llama Peugeot i-Connect y se maneja a través de una pantalla táctil de 10 pulgadas. Tiene mejores gráficos que el anterior, es notablemente más rápido y tiene menús más intuitivos. La navegación a través de los menús es muy parecida a la de un smartphone o una tablet, y además tiene widgets personalizables. También tiene conexión inalámbrica para Android Auto y Apple CarPlay y la posibilidad de configurar accesos directos táctiles (llamados i-Toggles) en una pequeña pantalla debajo de la principal. A falta de probar más a fondo el sistema multimedia, me gustaría resaltar en este apartado la gran resolución de las cámaras de entorno, tanto delantera como trasera, que dan una imagen de altísima calidad en pantalla.

Esta nueva generación del Peugeot 308 se asienta sobre la plataforma EMP2 V3, que Peugeot denomina “multi energía” por su capacidad de poder adaptarse tanto a motores de combustión como a sistemas híbridos enchufables e incluso totalmente eléctricos. El nuevo Peugeot 308 tendrá una versión totalmente eléctrica de batería, aunque para eso habrá que esperar hasta 2023. Hasta entonces, las opciones electrificadas serán las versiones híbridas enchufables Hybrid 180 y Hybrid 225, de 180 y 224 CV de potencia respectivamente.

En la primera toma de contacto con el modelo hemos podido probar el 308 Hybrid 225. Combina un motor 1.6 PureTech gasolina de 180 caballos de potencia, un motor eléctrico de 110 caballos integrado en la transmisión automática EAT8 y una batería de iones de litio con 12,4 kWh de capacidad. La batería resta espacio al maletero, que en las versiones híbridas enchufables se queda en 361 litros.

El resultado de este conjunto híbrido son 224 CV de potencia y 360 Nm de par máximos y 59 kilómetros de autonomía eléctrica, con un consumo combinado homologado de 1,2 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 26 g/km (cifras según WLTP). El consumo extraurbano homologado es de 6,3 l/100 km y declara una velocidad máxima de 235 km/h.

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