En medio de la euforia del pasado Salón del Automóvil de Pekín, BYD registró la transacción comercial más alta en su historia y, de hecho, en la historia del mercado automotor chino, por un solo vehículo. El fabricante asiático entregó un exclusivo hiperdeportivo YangWang U9 Xtreme al reconocido empresario australiano Nick Politis, estableciendo un nuevo estándar para los vehículos eléctricos chinos. Así, queda claro que que ya tienen nivel para competir en grandes ligas.

Antes de protagonizar esta histórica entrega, el modelo logró importantes hitos durante su fase de pruebas. Como se recordará, el U9 Xtreme alcanzó una velocidad máxima certificada de 496,22 km/h rodando sobre la exigente pista alemana ATP. Este registro le otorgó el récord mundial de rapidez para automóviles eléctricos producidos en serie, demostrando una enorme capacidad técnica para asumir este tipo de retos.
Como si fuera poco, el hiperdeportivo eléctrico chino conquistó al mítico circuito Nürburgring Nordschleife marcando un tiempo de 6:59.157 minutos. Aquella marca lo ratifica como el primer carro propulsado por baterías que logra bajar la barrera de los siete minutos en dicho escenario. Confirmando la exclusividad del momento, Wang Chuanfu, presidente del grupo automotor, entregó personalmente las llaves del vehículo a su nuevo propietario.

BYD YangWang U9 Xtreme: la ingeniería detrás del récord
La enorme capacidad dinámica del BYD YangWang U9 Xtreme nace de un esquema motriz compuesto por cuatro motores eléctricos, totalmente independientes. Ellos se ubican sobre cada una de las ruedas, generando una potencia máxima individual de 555 kW, unos 744 hp. Al combinar toda esa fuerza, el vehículo alcanza 2.220 kW, cantidad equivalente a 2.977 hp. Esta energía moviliza con holgura sus 2,5 toneladas de peso aprovechando una tracción total permanente.
Por otro lado, para gestionar una altísima exigencia de pista, incorpora la primera arquitectura electrónica de 1.200 voltios producida masivamente, capaz de alimentar los componentes evitando cualquier desgaste térmico bajo uso intensivo. Adicionalmente, el sistema utiliza un monocasco de fibra de carbono para reducir peso estructural. Sumado a todo esto, se apoya en la suspensión activa DiSus-X que garantiza máxima estabilidad, junto a un sistema de carga ultrarrápida 30C.
Frenar desde velocidades extremas exige incorporar enormes discos carbonocerámicos reforzados, apoyados por llantas específicas diseñadas para soportar hasta 500 km/h. Visualmente, la carrocería luce pintura negra adornada con partículas doradas, rematando su diseño con un alerón trasero fijo para optimizar aerodinámica. De este auto se producirán únicamente 30 unidades, equipadas con un habitáculo de competencia que elimina lujos innecesarios para sumar pantallas informativas.










