La cerveza corre por el paddock de la Fórmula 1

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Heineken, Estrella Galicia y ahora, la cerveza italiana Peroni. Cada vez son más los equipos que se asocian con marcas de cervezas en la Fórmula 1. La última escudería en pasarse a esta moda ha sido Aston Martin, que no deja de atraer patrocinadores gracias a su nuevo nombre.

Las cervezas empatan con las bebidas energéticas en el paddock de la Fórmula 1. Este año cuatro importantes marcas de la industria cervecera tendrán presencia en el paddock. La cerveza italiana Peroni se unen a Heineken, que tiene un acuerdo global con la F1 y que se espera que se asocie también con Red Bull; Estrella Galicia –confirmada esta semana como patrocinador de Ferrari– y a la cerveza tailandesa Singha en Alfa Romeo. Aston Martin ha fichado a Peroni como patrocinador nuevo.

Probablemente el hecho de haber renombrado el equipo a Aston Martin les esté ayudando a formar un interesante portfolio de sponsors. En menos de un mes han hecho hasta seis anuncios, lo que parece que indica que Lawrence Stroll no ha tenido graves problemas para encontrar reemplazo a los apoyos del imperio Slim que aportaba Sergio Pérez.

En el anuncio de Peroni como nuevo socio de Aston Martin se nos muestra a Lance Stroll y Sebastian Vettel como camareros, posiblemente un avance de un posible spot que el equipo vaya a publicar muy pronto.

Así, podemos esperar muchas celebraciones con cerveza este año en el paddock, por supuesto, siempre 0,0, en conformidad con la campaña de la FIA y Heineken «No bebas si vas a conducir».

Sin embargo, no es la primera vez que la cerveza tiene una presencia importante en la F1. Estrella Galicia llegó al Gran Circo con el debut de Carlos Sainz y Heineken, en 2016, pero antes en Racing Point teníamos United Breweries Group, la compañía de Vijay Mallya que produce un 60% de la cerveza que se consume en India. E incluso antes, la australiana Foster’s patrocinó eventos de F1 entre 1986 y 2006 y Hype apareció en el coche de Benetton en 1996 antes de asociarse con Caterham y más tarde, con Force India. En 1996 a Red Bull, que aún no tenía equipo propio de F1, le salió uno de sus primeros competidores, la bebida energética Power Horse, que patrocinó Arrows. En 1997 irrumpió también la energética NRG con un pequeño acuerdo de un año con Tyrrell.

En 2001 Eddie Jordan sacó su propia bebida energética, EJ-10, con el mismo nombre que el coche del año anterior. Además, en 2003 y 2004 los Jordan llevaron el nombre de una nueva bebida, V-10, una especie de cocktail de EJ-10 y vodka. Lotus también tuvo su propia bebida energética, LR8. Por último, entre 2011 y 2013 McLaren se asoció con la bebida japonesa Lucozade.

Más allá del universo cerveza, tenemos el mercado de las bebidas energéticas con Coca-Cola en McLaren; Red Bull en Red Bull y Monster en Mercedes desde 2010 y café en Williams con Lavazza.

En los podios sigue el champán francés Moët & Chandon, que reemplazó a Carbon recientemente, y se mantiene la incógnita sobre qué equipo patrocinará la polémica marca Rich Energy.

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