En el marco del Día Internacional de la Mujer, celebramos a las emprendedoras peruanas que han convertido sus ideas en marcas sólidas y reconocidas en el país. Desde la moda hasta la gastronomía y el retail, estas líderes han apostado por la innovación y la diferenciación, posicionándose como actores estratégicos dentro del ecosistema empresarial peruano. Sus historias son un ejemplo de visión, liderazgo y perseverancia que inspira a todos.

Más que negocios exitosos, estos proyectos destacan por construir una identidad de marca fuerte y mantener estándares de excelencia, logrando expandirse en mercados locales e internacionales. Cada uno de estos emprendimientos demuestra que la creatividad, la pasión y la determinación pueden transformar ideas en negocios de impacto, motivando a nuevas generaciones de mujeres a seguir sus pasos y marcar la pauta en el mundo empresarial.
Maria Almenara
La chef pastelera María Alejandra Almenara transformó su amor por los postres en un emprendimiento que hoy se reconoce como un referente de la pastelería contemporánea en el Perú. Su historia comenzó en Talara, donde desde niña elaboraba dulces junto a su madre, una experiencia que despertó su espíritu emprendedor. Tras estudiar publicidad en Lima, decidió enfocar más tiempo y recursos en profesionalizar su proyecto gastronómico.
Lo que comenzó como un modesto negocio familiar se transformó, con los años, en una sólida cadena de pastelerías con presencia destacada en varios distritos de la capital. Su crecimiento constante ha sido impulsado por la innovación permanente en cada uno de sus productos, un compromiso que ha marcado la diferencia en el mercado. Hoy, María Almenara cuenta con 23 locales y se ha consolidado como una de las marcas más reconocidas y queridas por los consumidores.
Además, el compromiso con la excelencia ha llevado a la marca a recibir importantes reconocimientos, incluyendo el premio a la «Mejor Pastelería» en los prestigiosos Premios Summum. María Almenara sigue expandiendo su presencia en Lima con nuevas aperturas, mientras proyecta llevar este año su propuesta gastronómica a otras ciudades estratégicas del país, consolidando así su visión de crecimiento sostenible y de largo plazo.

La Bonbonniere
Marisa Guiulfo es un ejemplo de pasión y visión en la gastronomía peruana. En la década de los 90, tras consolidar una exitosa carrera en catering, decidió adquirir La Bonbonniere, una emblemática pastelería fundada en 1953 por una pareja de franceses en San Isidro. Su liderazgo transformó la marca y la convirtió en un referente de la alta cocina limeña.
Bajo su dirección, La Bonbonniere pasó de ser un salón de té a un moderno Café Restaurante, ampliando su propuesta gastronómica y adaptándose a los gustos del público contemporáneo. Hoy, la marca cuenta con tres locales estratégicos: el histórico en San Isidro, otro en el centro comercial Larcomar y uno en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, llevando su excelencia a limeños y visitantes extranjeros.
El éxito de Marisa Guiulfo refleja su capacidad de innovar y liderar con determinación. Gracias a su enfoque y conocimiento del mercado, La Bonbonniere se mantiene como un modelo de emprendimiento femenino, combinando tradición y modernidad. Su historia inspira a otras mujeres a transformar sus ideas en proyectos exitosos y a dejar huella en industrias competitivas.

Renzo Costa
Marina Bustamante es un referente de visión y perseverancia en el mundo empresarial peruano. Fundadora de Renzo Costa, inició su negocio con tan solo una máquina de coser adquirida con apoyo familiar, transformando su pasión por el cuero en un emprendimiento sólido y reconocible. Con los años, logró posicionar la marca como uno de los principales referentes en la venta de artículos de cuero en América Latina, expandiéndose a decenas de puntos de venta.
Inspirada en el nombre de su hijo, Bustamante comenzó elaborando artesanalmente correas de cuero en su taller, un esfuerzo individual que con dedicación y estrategia se convirtió en la empresa más representativa de la marroquinería peruana. Hoy, Renzo Costa no solo cuenta con una fuerte presencia nacional, sino que también ha logrado abrir un local en Italia, llevando la calidad del cuero peruano a mercados internacionales.
La innovación ha sido un motor constante en su crecimiento y diversificación. La marca ofrece desde mochilas y casacas hasta líneas complementarias de perfumes y chocolates premium, consolidando un portafolio amplio y atractivo. La apuesta por la internacionalización y la constante adaptación a las tendencias del mercado han permitido que Renzo Costa mantenga su relevancia y prestigio dentro del competitivo sector de la marroquinería.

Crepier
La historia de Crepier comenzó en el año 1978, cuando Amelia Núñez de Casaretto decidió convertir su afición por la costura en un negocio formal. En sus inicios, confeccionaba los productos en su propia casa y vendía accesorios hechos a mano a sus primeros clientes. El emprendimiento comenzó a crecer rápidamente gracias a la alta demanda que generaban sus diseños originales y funcionales.
Un hito fundamental para la marca ocurrió en 1988 con el exitoso lanzamiento de su primer portacosméticos al mercado peruano. Este producto marcó el inicio de una línea de accesorios que posteriormente se ampliaría hacia mochilas, maletas, carteras y artículos especializados de viaje. A lo largo del tiempo, la empresa ha mantenido una apuesta firme por la innovación tanto en diseño como en gestión.
La compañía ha incorporado formatos comerciales modernos, como las concept stores, para mejorar la experiencia de compra de sus usuarios. Asimismo, fortaleció su presencia en el entorno digital con el lanzamiento de su propio canal de e-commerce para ventas directas. Crepier ha logrado ampliar sus líneas de negocio con éxito, atendiendo de manera eficiente a distintos segmentos de consumidores en el país.
Sifrah
Sifrah es una marca especializada en bisutería y accesorios creada en 2016 por las hermanas Olga, Matilde, Denise y Yasmín Málaga. Lo que inició con un primer local en Magdalena, Lima, se ha transformado en un caso de éxito con más de 90 tiendas nacionales. La propuesta nació con el propósito de «hacer brillar a cada mujer con luz propia», centrando cada decisión en sus clientas.
La marca ofrece una amplia variedad de aretes, collares y complementos de moda con un diseño sumamente cuidado y calidad garantizada. Su dinamismo comercial es notable, ya que lanzan anualmente más de 6,000 productos nuevos para mantener su oferta siempre actualizada. Esta capacidad de innovación les permite adaptarse rápidamente a las tendencias globales y a las preferencias específicas de su público objetivo.
Actualmente, Sifrah opera bajo tres formatos de tienda: locales en centros comerciales, espacios en supermercados y tiendas ubicadas a pie de calle. Esta estrategia de diversificación les ha permitido fortalecer su presencia tanto en Lima como en provincias clave como Piura y Arequipa. La trayectoria de las hermanas Málaga demuestra el gran potencial del emprendimiento femenino dentro del sector retail peruano.

Sicurezza
Fundada en el año 2015 por Ileana Tapia Hildebrandt, Sicurezza nació con el objetivo de transformar el concepto tradicional de ropa interior femenina. La marca se especializa en prendas seamless (sin costuras) y wireless (sin alambres), diseñadas para priorizar la comodidad y el bienestar de la mujer. Esta propuesta de valor diferencial permitió a la empresa destacar en una categoría dominada por grandes firmas internacionales.
Desde su lanzamiento, la compañía ha basado su modelo de negocio en la creación de una comunidad digital sólida y participativa. Han desarrollado una identidad de marca muy enfocada en el confort, lo que ha generado una conexión emocional profunda con sus seguidoras. Hoy en día, la empresa cuenta con puntos de venta propios y un equipo multidisciplinario que impulsa su crecimiento continuo.
La comunidad digital de Sicurezza ha crecido de forma exponencial, superando actualmente los cientos de miles de seguidores en sus diversas plataformas. El enfoque innovador de Ileana Tapia la ha llevado a ser reconocida en diversas iniciativas de emprendimiento y liderazgo empresarial. Sicurezza se posiciona hoy como una de las marcas emergentes más influyentes dentro del sector de la moda íntima en el Perú.

Platanitos
Platanitos se ha consolidado como una de las compañías más sólidas del país, con más de 90 tiendas operativas a nivel nacional. Su fundadora, Lourdes Wong, dio vida a la empresa en 1991 con la idea de importar productos desde China para ofrecerlos a precios accesibles. A pesar de que su primera tienda física enfrentó dificultades y cerró, su perseverancia la llevó a inaugurar “Banana Boutique”, el antecedente directo de la marca que hoy conocemos.
Tras el éxito de «Banana Boutique», Wong decidió peruanizar la marca, cambiando su nombre comercial a Platanitos y enfocándose en la moda contemporánea. Desde su local en Pueblo Libre, los calzados y carteras que ofrecía marcaron tendencia gracias a su diseño innovador y calidad destacada. La atención personalizada y la cuidada presentación de cada tienda fueron factores determinantes que impulsaron su rápida expansión por toda la capital.
Hoy, el canal de e-commerce de Platanitos se ha convertido en uno de los más robustos del país, ofreciendo más de 270 marcas en categorías que incluyen calzado, ropa y accesorios. La compañía también ha diversificado su oferta, incorporando productos para el hogar, artículos para mascotas e insumos de cocina. Así, Platanitos se ha transformado en un verdadero referente comercial, generando ingresos significativos y consolidando la visión emprendedora de su fundadora.

Butrich
En el año 2004, la diseñadora Jessica Butrich creó su primer zapato, dando inicio oficial a la marca de calzado que lleva su nombre. Desde sus comienzos, la firma apostó por una propuesta estética distintiva, caracterizada por el uso de colores vibrantes e influencias retro. La marca ha construido una identidad única que combina exitosamente la creatividad artística, la artesanía y la producción local peruana.
Cada una de sus piezas es elaborada a mano por maestros zapateros en el Perú, manteniendo vivas las técnicas tradicionales de fabricación. Al mismo tiempo, la empresa incorpora nuevas tecnologías para mejorar constantemente los acabados y el nivel de confort de sus productos. Con el tiempo, Butrich se ha consolidado como una de las casas de diseño más representativas y prestigiosas de la moda peruana.
Sus colecciones han cruzado fronteras, comercializándose actualmente en distintos mercados internacionales con gran aceptación por parte del público extranjero. Además, la marca ha desarrollado colaboraciones estratégicas con otras empresas, lo que ha permitido ampliar significativamente su alcance creativo y comercial. Butrich demuestra cómo la pasión por el diseño puede transformarse en una propuesta de valor con identidad global.














