El último domingo se registró una fuga del gas natural de Camisea y una deflagración en un tramo del gasoducto operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP), en Cusco. El incidente ocurrió en el kilómetro 43 (KP34), en el distrito de Megantoni, y fue controlado sin que se reportaran daños personales, según informó la empresa. Como medida preventiva, se paralizó el transporte de gas en el tramo afectado para aislar la zona e iniciar la evaluación de la infraestructura.

Frente a esta contingencia, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) dispuso la suspensión temporal del transporte de líquidos de gas natural (LGN) y de la inyección de gas. A través de la Resolución 004-2026-MINEM/VMH, el sector declaró en emergencia el suministro de gas natural en los sistemas de producción, transporte y distribución por un plazo de hasta 14 días —hasta el 14 de marzo—, priorizando el abastecimiento del mercado interno.
En paralelo, la Dirección General de Hidrocarburos activó un esquema de racionamiento bajo supervisión de Osinergmin para garantizar que la distribución cumpla los criterios establecidos. El regulador confirmó que las centrales termoeléctricas a gas fueron reemplazadas temporalmente por unidades de reserva fría y generación dual que operan con diésel, con el fin de asegurar la continuidad del servicio eléctrico a nivel nacional ante la interrupción del suministro principal.
Sectores afectados
TGP explicó que el suministro se mantiene parcialmente activo, priorizando a las familias, comercios y servicios esenciales para mitigar el impacto del desabastecimiento local. Sin embargo, la empresa confirmó la aplicación de restricciones temporales para los usuarios industriales y eléctricos mientras se ejecutan los trabajos de reparación definitiva. En Lima y Callao, la empresa Cálidda también estableció mecanismos de racionamiento cumpliendo con las directivas emitidas por el Ministerio de Energía y Minas.
Bajo el esquema de Cálidda, solo se prioriza el suministro a hogares, pequeños comercios y al transporte público masivo que depende exclusivamente del Gas Natural Vehicular (GNV). Esto significa que los vehículos de carga y unidades ligeras como taxis, coasters y mototaxis no están incluidos en la lista de priorización. Para las estaciones de GNV e industrias, se realizan coordinaciones directas buscando gestionar la continuidad del suministro esencial bajo estrictas normas de seguridad.
Se estima que el gas almacenado en los cerca de 700 kilómetros de tubería que conectan la planta de Malvinas con la costa funcionará como reserva durante la emergencia. Según explicó el exviceministro de Energía, Arturo Vásquez Cordano, al diario Gestión, el gasoducto retiene alrededor de 70 millones de pies cúbicos diarios tras su paralización. Este volumen permitiría abastecer a hogares y pequeños comercios por 14 días; sin embargo, no sería suficiente para cubrir la demanda de grandes industrias ni termoeléctricas.
Largas filas en grifos
El ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, aseguró en un dialogo con RPP que el suministro para los hogares no se verá afectado por esta contingencia en el ducto. No obstante, admitió restricciones severas en otros sectores: «Se ha restringido el gas a las industrias y a la generadora [eléctrica]». Respecto al GNV, señaló que aunque algunos grifos tienen reserva, la rotura ha generado escasez: «Esperemos que las dotaciones que tengan los grifos duren por lo menos unos días».
El ministro Alfaro también se refirió a las dificultades que enfrentan los conductores debido a las largas filas en los puntos de venta de combustible. Sobre el control de precios, el titular del Minem expresó su preocupación por el mercado: «Lamentablemente, en caso de crisis es muy difícil controlar la especulación». Pese a ello, mantuvo una postura optimista sobre el abastecimiento a corto plazo: «pero el gas debe abastecer tranquilamente a los taxistas y vehículos hasta la reparación del ducto».
Crisis en el sistema eléctrico
César Butrón, presidente del COES, señaló a Gestión que las centrales térmicas no están recibiendo gas y se desconoce con exactitud cuándo retomarán sus operaciones normales. Debido a esto, los costos marginales de producción eléctrica saltaron de US$ 32 a más de US$ 200 por MW/h, un incremento del 525%. Aunque esto no elevaría las tarifas de los usuarios residenciales, sí podría afectar los precios para los clientes libres e industrias según sus contratos.
La rotura del ducto ocurre en un momento delicado, ya que la generación hidroeléctrica ha caído por los huaicos, obligando a usar plantas de diésel más caras. Datos del COES revelan que en enero la producción hidroeléctrica bajó 6.25%, mientras que la generación térmica a gas había subido un 27.04%. La situación se agrava por el contexto internacional, donde el precio del petróleo y el diésel tiende al alza por conflictos en Oriente Medio.
TGP respondió que estima un periodo de 14 días de suministro con el gas remanente y que la causa raíz del incidente sigue bajo investigación. La empresa destacó que en 20 años de operación no habían tenido un incidente de tal magnitud y cuentan con estándares globales de mantenimiento. Aseguraron que no hay señales de que el fallo se repita en otros puntos del sistema y que informarán el tiempo de reparación final.
Riesgos en el suministro de energía y GLP
Pese a la incertidumbre sobre el plazo de reparación, expertos confían en que TGP actúe con rapidez para evitar un racionamiento eléctrico generalizado. En esa línea, el presidente del COES descartó cortes de energía al menos durante los próximos 15 días posteriores al incidente. No obstante, la paralización del ducto de líquidos sí podría impactar la producción de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a cargo de Pluspetrol.
Felipe Cantuarias, de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, indicó que el clima adverso y la geografía agreste impidieron el acceso inicial de TGP al punto del daño. Se calcula que al menos 1,000 industrias se quedarán sin suministro de gas natural durante el plazo de reparación estimado de dos semanas. Ante esto, la Sociedad Nacional de Industrias evalúa el uso temporal de GLP o diésel para garantizar la continuidad de sus operaciones.
Finalmente, la Sociedad Nacional de Industrias exhortó al Ejecutivo a emitir un decreto de urgencia que facilite el uso de fuentes de energía alternativas. Esta medida excepcional buscaría viabilizar técnica y legalmente la sustitución temporal del gas natural mientras se soluciona la avería en el Cusco. Por ahora, los rubros afectados quedan a la espera de los informes técnicos definitivos sobre el alcance de los daños en la tubería.












